viernes, 26 de julio de 2013

La voz dormida (Dulce Chacón)





Páginas: 384
Publicación: 2003
Editorial: Alfaguara
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788420490649
Sinopsis: Un grupo de mujeres, encarceladas en la madrileña prisión de Ventas, enarbola la bandera de la dignidad y el coraje como única arma posible para enfrentarse a la humillación, la tortura y la muerte. Pocas novelas podemos calificar como imprescindibles. La voz dormida es una de ellas porque nos ayuda a bucear en el papel que las mujeres jugaron durante unos años decisivos para la historia de España. Relegadas al ámbito doméstico, decidieron asumir el protagonismo que la tradición les negaba para luchar por un mundo más justo. Unas en la retaguardia y las más osadas en la vanguardia armada de la guerrilla, donde dejaron la evidencia de su valentía y sacrificio.



La voz dormida no es sólo una voz, son muchas voces: la de Hortensia, la de Pepita, la de Paulino, la de Felipe, la de Reme, Elvirita, Tomasa... Es una novela coral, muchas voces y ninguna de ellas está dormida ni nos duerme, son voces solidarias, voces nobles, transparentes, honradas, bravas...

...La mujer que iba a morir se llamaba Hortensia... No estoy haciendo spoiler: así empieza la novela y a partir de ahí ya no puedes parar de leer. Ni podrás distanciarte de lo que lees. Un comienzo que impacta y te atrapa. Un comienzo que no deja dudas ni resquicios. Dulce Chacón ya nos avisa: lo que os voy a contar no es fácil, es duro y doloroso. No te voy a engañar, puedes dejarlo aquí o seguir. Hortensia va a morir y lo sabes desde el primer momento, y aunque no quieras encariñarte con Hortensia, porque va a morir, te encariñas. Y así con todos los personajes. Les coges cariño.

Se ha escrito tanto sobre nuestra guerra civil y sobre la posguerra, que encontrar algo que no te suene a mil veces contado y que te conmueva no es fácil. Pero Dulce Chacón, con un estilo muy personal, no siempre fácil, pero siempre honesto, lo consigue: nos llega a las entrañas, nos emociona. Y lo hace de una manera muy inteligente, porque en realidad no hay personajes malos malísimos de la muerte: es la situación, las circunstancias, la dictadura, las consecuencias de una guerra fratricida… lo que provoca el mal, pero no necesita que haya personajes perversos, que sean la reencarnación del mal y a los que puedas señalar con el dedo. No, lo cruel, lo inhumano, es la propia guerra, la indiferencia, la alienación, la censura, los silencios, los cobardes.. No puedes dirigir tu rabia de lector(a) a ningún personaje, porque eso sería empequeñecer la realidad, a una guerra civil y su posterior dictadura, y aunque tenga nombres propios la guerra tiene muchas raíces y muchos culpables.

Sí, se ha escrito mucho sobre la guerra civil y sobre los años posteriores, pero sigue habiendo grandes historias silenciadas, porque en este país se nos da bien pasar de puntillas sobre las cosas, mirar hacia otro lado, dejarlo pasar… Y eso lo sabía bien Dulce Chacón, consciente de que nuestra democracia se sustenta sobre demasiadas cicatrices cerradas en falso, y ha querido darle voz a esas historias silenciadas, que no son voces, son desgarros. Porque las personas honestas, las personas que se niegan a perder la dignidad, son a las que hay que rescatar del olvido y darle voz. Y los personajes de esta novela, aparentemente los “perdedores” de nuestra guerra infame, son en realidad los vencedores: personas leales a sí mismas, a sus familiares y amigos, con valores inquebrantables, personas solidarias y generosas que no renunciaron a sí mismas para hacerse la vida fácil.

Muchos diréis: “uf, no parece una lectura para el verano”, “parece demasiado duro”… ¡¡aaalto!!: Aunque el libro es duro no está exento de humor e ingenio y esa es también una de las claves de "La voz dormida", es como la vida misma: ríes y lloras, te cabreas y te asalta la ternura, quieres echar a correr y quieres quedarte, te enfadas y te reconcilias, te duele y te enternece, quieres terminar de leer y a la vez que no terminara nunca… Contrastes.. Así somos. Buscad el momento, pero no dejéis pasar este libro de largo: es una delicia.

Es una pena que Dulce Chacón se nos fuera tan prematura y rápidamente. En estos tiempos con tantos indignos y tantos indignados harían falta más voces como la suya…

Y sí, hay versión cinematográfica, con el mismo título “La voz dormida”, dirigida por  Benito Zambrano. No alcanza la (gran) altura del libro de Dulce Chacón (ni abarca en el tiempo todo el libro), pero emociona. Os dejo el tráiler y también una emotiva escena:
(©AnaBlasfuemia)

miércoles, 24 de julio de 2013

Si las paredes hablasen (Christian Furquet)



Páginas: 134
Idioma: Español
Publicación: 2013
Editorial: Atlantis
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788494143496
Sinopsis: En un viejo y abandonado hostal, una mujer rememora las fascinantes historias de las que fueron testigos las paredes ya raídas de sus habitaciones. Ellas le revelan toda suerte de intimidades y secretos que la trasladan a una época añorada donde el esplendor del edificio tan solo podía competir con las pasiones de quienes suplicaban “No molestar” desde el otro lado de la puerta.

Si las paredes hablasen es un libro a medio camino entre la pieza teatral y la novela urbana, una novedosa y brillante obra literaria, cargada de emotividad y dramatismo, que coloca al lector en el papel de un espectador ansioso por descubrir el destino de unos personajes con una personalidad tan extrema, que los convierte en sujetos igual de humanos y reales que quien los observa desde las páginas del libro, y quien sabe si algún día desde la butaca de un teatro.


Esta reseña es posible gracias a mi colaboración con Francisco, del blog Un lector indiscreto y de la editorial Atlantis que me facilitó el libro Si las paredes hablasen.

Con frecuencia, cuando voy a sitios que me llaman la atención, pongo las manos en las paredes, o en las piedras, o en los árboles… como esperando a que me hablen, que me susurren alguna de las historias que han visto en su vida longeva. Creo que a todos nos ha pasado ¿cuántas veces hemos dicho eso de “¡si las paredes hablasen!”?.

Christian Furquet ha escrito un libro a partir de ese deseo que todos hemos tenido en algún momento: que las paredes nos hablen. Las paredes que ha elegido para ello son las de un hostal, un hostal cualquiera de una ciudad cualquiera. No sabemos el nombre del hostal ni la ciudad en la que se ubica. No es necesario: podría ser cualquiera. Porque aunque lo que Christian escribe es ficción, podría bien haber retratado historias que han sucedido en algún momento o que están sucediendo ahora mismo.

Como ya se comenta en la propia sinopsis Si las paredes hablasen adopta la estructura de una pieza teatral para enseñarnos las historias que suceden en distintas habitaciones de ese hotel, en distintas épocas. Así, tenemos:

Habitación 1: La Miss, acompañada de la madre (Fecha de entrada: 22/03/1988)
Habitación 2: Vacía.
Habitación 3: Una joven y un hombre (Fecha de entrada: 20/11/1999)
Habitación 4: La mujer de zapatos rojos (Fecha de entrada: 15/05/1963)
Habitación 5: Vacía.
Habitación 6: La mujer del camisón y el muerto (Fecha de entrada: 30/06/1975)
Habitación 7: La chica de ojos rasgados y el gordo (Fecha de entrada: 17/02/2010)
Habitación 8: Vacía.

Al igual que el nombre del hostal y el lugar, las habitaciones que ocupan y las fechas en que lo hacen son irrelevantes: todas ellas podrían haber transcurrido este mismo año. El formato utilizado por Christian Furquet, como si de una obra teatral se tratase, posibilita que nos lleve de la mano por las distintas habitaciones y que el lector, más que ejercer de tal, adopte el papel de voyeur: miramos a través de las paredes sin intervenir. Esto hace que haya poco margen para la imaginación del lector, puesto que todo se nos describe y detalla.

En cada habitación “estaremos” un día, compartiendo el momento con los distintos personajes. Los capítulos son cortos y nos muestran un fragmento de lo que sucede en una habitación, alternando las distintas historias y, por tanto, habitaciones. Esto agiliza mucho la lectura, pero provoca también que te distancies de los personajes, porque cuando empiezas a meterte en lo que está sucediendo en una habitación, zas, nos vamos a otra y se inicia el paseo por las distintas habitaciones. Para cuando vuelves a una habitación inevitablemente ya no estás tan metida en lo que sucede en esa. Es un riesgo que, entiendo, asume el autor y que en verdad solventa con un estilo narrativo muy ágil y por su habilidad para, ya desde el principio, describir el perfil de los distintos personajes. De hecho, me ha gustado mucho cómo escribe Christian Furquet, su lenguaje me ha parecido muy descriptivo, visual, elegante, delicado y agradable (ahí queda esto: adjetivo ya como si fuera Almudena Grandes).

Como digo, este va y viene de una habitación a otra, más la forma de escribir de Christian, agiliza mucho la lectura y vamos conociendo a los personajes con acierto y profundidad. Pero el libro, en mi opinión, va de más a menos, lo cual no sé si se debe a un bache en el proceso creador del autor o a un bache en mi proceso lector. Le he dado vueltas y vueltas y no he conseguido saber qué es exactamente lo que hizo que al final mi entusiasmo aflojara. Si tuviera que arriesgarme a decir algo, tal vez le falte empaque, fuerza, al cierre de las historias, porque en realidad el problema es que no son necesariamente historias que se cierran, puesto que una vez que los personajes se van del hostal sus vidas continúan. Asistimos a un momento en la vida de distintas personas, por tanto no es una historia con principio, nudo y fin. En eso consiste precisamente la originalidad de este libro, que nos cuenta momentos. Pero ha faltado cerrar el círculo de una forma que mantenga el nivel de intensidad y el ritmo que tenía hasta llegar ahí. Pero insisto, tal vez pudiera ser algo que se haya producido por mí, y no por el libro. Si hubiera podido leerlo de una sentada, del tirón, estoy segura que podría ser más exacta respecto a esta sensación.

En definitiva, un libro que recomiendo, porque creo que en general gustará la forma en que está escrito, algunos de los personajes e historias resultarán conocidos, familiares, muchas veces visto incluso, y además la narración es habilidosa y original por parte de Christian Furquet del que, insisto, me ha gustado mucho su forma de escribir y el planteamiento del libro.

lunes, 22 de julio de 2013

Reseñas Express (2)

Esta es la segunda entrada que hago en "Reseñas Express", en la que reseño con brevedad libros cuya lectura no me ha dado como para hacer una reseña en profundidad, pero que, en cierta forma, han dejado su pequeña huella.



Acceso no autorizado (Belén Gopegui)
Páginas: 320
Publicación: 2011
Editorial: Mondadori
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788439724674
Un thriller político e informático con personajes que se parecen mucho a una vicepresidenta concreta y a un ministro concreto. Una historia de insólita confianza entre desconocidos que pone al descubierto la soledad y la violencia del poder en todas sus formas.





Novela sorprendente, aunque finalmente termina siendo bastante discreta. No es mala escritora Belén Gopegui, pero este libro utiliza la trama para mostrarnos su compromiso social y político, y también su desengaño. Pone los pelos de punta en ocasiones leer párrafos tan cercanos a la realidad y personajes y situaciones tan reconocibles. Retrato desigual de los distintos personajes. Va perdiendo fuerza el thriller en el que los hackers tienen un papel relevante, porque se precipita esa parcela argumental para exponer finalmente la trama más política. Es la primera novela que leo de Belén Gopegui y me ha dejado sospechas, pero también suficiente buen sabor de boca como para leer más obras suyas.



Las sirenas del invierno  (Barbara J. Zitwer)
Título original: The J.M. Barrie ladies' swimming society
Traductor: Ana Belén Fletes Valera
Páginas: 288
Publicación: 2012 (2012)
Editorial: Planeta
Categoría: Narrativa
ISBN: 9788408109839
Sinopsis: Joey Rubin es una joven arquitecta y decoradora que vive en Nueva York. En un entorno tan competitivo y dominado por los hombres, su adicción al trabajo la ha llevado a descuidar tanto sus antiguas amistades que al único ser a quien se siente realmente unida es a su perra Tink. Pero su vida dará un vuelco cuando Joey viaja a la campiña inglesa para supervisar la reforma de la vieja mansión donde el mismísimo J. M. Barrie escribió Peter Pan. Cuando Joey llega al pequeño pueblo se siente totalmente desubicada. Pero su mundo vuelve a tener sentido cuando conoce a las chicas del Club Femenino de Natación J. M. Barrie, un grupo de octogenarias que, además de la amistad que mantienen desde jóvenes, comparten una curiosa pasión: bañarse todos los días del año en las aguas de un lago cercano al pueblo. Estas sirenas de carne y hueso, cargadas de historia y de humanidad, ayudarán a Joey a descubrir el verdadero sentido de la vida y la importancia de la auténtica amistad.


Una historia contada con tanta sencillez y simpleza que se queda en la superficie de lo que cuenta. Básicamente es una novela romántica, y la historia de las "sirenas del invierno", aunque tienen un papel relevante, termina por ser secundario, dando más protagonismo a la relación entre Joey e Ian. Buenas descripciones (sobre todo de los paisajes y lugares en los que se desarrolla la historia) pero poca profundidad en lo emocional (la autora recurre a lo fácil, tirando de los tópicos más sensibles). Se lee con amabilidad, no lo voy a negar, pero me hubiera gustado más que la historia se centrara en las "ancianas" nadadoras y la relación de amistad de ese grupo de "sirenas del invierno". Creo que Barbara J. Zitwer finalmente no ha sabido sacar partido a la bonita historia que tenía entre manos.



Deja en paz al diablo (John Verdon)
Serie: Dave Gurney 03
Título original: Let the devil sleep
Traductor: Javier Guerrero Gimeno
Páginas: 504
Publicación: 2012 (2012)
Editorial: Roca
Categoría: Policíaca y espionaje
ISBN: 9788499184944
Sinopsis: Nada es nunca lo que parece. Y menos si David Gurney está involucrado. Han pasado seis meses. David Gurney apenas ha conseguido reincorporarse a una cierta normalidad después de haberse encontrado al borde de la muerte tras resolver el caso más peligroso al que se había enfrentado. Madeleine, su esposa, está preocupada; Gurney ha sido diagnosticado con síndrome de estrés post traumático y nada parece alegrarle. Días después el ex detective recibe una llamada. Connie Clark, la periodista que creó la leyenda de Súperpoli y lo catapultó a la fama quiere pedirle ayuda. Su hija Kim está realizando un documental sobre las familias de las víctimas de un asesino en serie al que nunca atraparon, el Buen Pastor, y Connie quisiera que Gurney supervisara sus investigaciones y la guiara. En parte por aburrimiento y en parte por hacerle un favor a Connie, Gurney acepta. Sin embargo, esto no será más que el principio. Incapaz de ponerle coto a su curiosidad y a su necesidad de resolver cada una de las incógnitas que se le presentan, David Gurney se verá arrastrado a una investigación para descubrir la verdadera identidad del asesino. Un asesino que es tan imprevisible como peligroso, un diablo al que convendría dejar en paz.

John Verdon es un buen narrador, pero remata fatal sus tramas. Enmaraña tanto sus argumentos que le cuesta deshacer nudos. En esta novela (la tercera protagonizada por Dave Gurney) hace un esfuerzo por mantener un final más digno y acorde con el relato (algo que fallaba en sus anteriores novelas), pero todavía hay cierto desequilibro entre la narración y el desenlace. Personajes centrales mejor definidos (Gurney, su mujer, Hardwick) pero personajes secundarios más indefinidos y superfluos (Kim, Kyle, Rooby Meese..). Abusa de un lenguaje y unas teorías psicológicas algo trasnochadas, que a ratos empantanan la lectura. Todo esto no quita que sea una novela muy entretenida, con muy buen ritmo narrativo, no hay muchas fisuras en el relato (aunque haberlas, haylas y alguna de consideración), mantiene la intriga hasta casi el final… En definitiva, entretiene (que no es moco de pavo) y mucho, pero es manifiestamente mejorable.